El cepillado infantil tiene sus propias reglas. Muchos padres cometen errores frecuentes que pueden derivar en caries. Te explicamos cómo hacerlo bien.
¿Cuándo empezar?
La higiene bucal comienza antes del primer diente. Con un paño húmedo podés limpiar las encías del bebé después de cada toma. Cuando aparece el primer diente (entre los 6 y 12 meses), es momento de usar un cepillo.
Empezar temprano establece el hábito desde pequeños, lo que hace mucho más fácil mantenerlo durante toda la infancia.
Elección del cepillo adecuado
El cepillo debe ser de cabeza pequeña y cerdas suaves. Dejarlo elegir su propio cepillo puede ayudar si se resiste.
Un cepillo eléctrico infantil es también excelente para mayores de 3 años: hace el proceso más efectivo y generalmente lo convierte en algo más entretenido. Cambiarlo cada tres meses o cuando las cerdas estén desgastadas.
¿Cuánta pasta dental usar?
La cantidad varía con la edad. Hasta los 3 años: del tamaño de un grano de arroz con flúor (1000 ppm). De 3 a 6 años: del tamaño de un poroto. A partir de los 6 años: pasta habitual en cantidad normal.
El flúor es fundamental para la mineralización del esmalte, pero en exceso puede causar fluorosis. Por eso la cantidad importa mucho en los primeros años.
Técnica y supervisión
Hasta los 7-8 años, los niños no tienen la motricidad fina suficiente para cepillarse solos. El adulto debe cepillar primero y luego dejar que el niño practique.
El cepillado debe durar 2 minutos, dos veces al día (especialmente antes de dormir). La primera visita al dentista se recomienda antes del primer cumpleaños. ¿Querés traer a tu hijo a una revisión? Escribinos por WhatsApp.
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